Hace tres años, tomé la decisión de invertir en mi desarrollo profesional con Eduardo Zamora y su equipo. Hoy, sigo en el Retail, y puedo decir con certeza que fue la mejor decisión que pude haber tomado.
Aún guardo los apuntes de nuestras sesiones y, cuando las fuerzas flaquean o me cuestiono mi camino, vuelvo a ellos para recordarme quién soy y desde dónde partí. El proceso de coaching no solo me ayudó a conseguir un nuevo trabajo, sino que me dio herramientas para seguir creciendo y reinventándome con el tiempo.
Si estás dudando en dar el paso, mi consejo es simple: hazlo. No hay mejor inversión que en uno mismo.
¡Gracias, Eduardo, por ayudarme a redescubrir mis alas! (referencia a artículo : Rol del Coach, redescubrir tus Alas)