Promocionarse a sí mismo cuando su trabajo peligra

DAISY WADEMAN DOWLING
Harvard Business Review

Cómo promocionarse a sí mismo cuando su trabajo peligra

¿Teme que lo despidan? ¿Conoce a alguien que no?
Nadie, salvo los abogados que se especializan en quiebras, puede sentirse seguro en su trabajo en medio de la actual crisis económica. Pero revisar constantemente el precio de las acciones de su empresa no cambiará nada. Tampoco cambiará nada escuchar los rumores de oficina y andar buscando información sobre los supuestos despidos y las indemnizaciones. Es natural sentir ansiedad pero esas conductas no lo protegerán de lo que realmente esté a punto de ocurrir. La pregunta que cabe hacerse ahora no es «¿Corre usted un riesgo?” sino «¿Qué hará al respecto?»

El reciente artículo en Harvard Business Review «Proteja su empleo durante una recesión» ofrece varios consejos a los ejecutivos que enfrentan la posible pérdida de sus cargos: mantener una actitud alegre; ser flexible; ser un buen ciudadano corporativo.

He aquí otro consejo más. Hay una expresión que dice «cada trabajo es una venta», y eso es exactamente lo que usted debe hacer ahora: venderse.

En mi trabajo haciendo coaching a las estrellas ascendientes, me he percatado que este tipo de persona suele pertenecer a una de dos categorías:

Las que dejan que su buen trabajo hable por ellas

Las que comunican su valor a sus jefes, sus pares y a sus subordinados, y además, al resto del mundo.

Cuando se trata de compensaciones y ascensos, el segundo grupo suele lograr mejores resultados. Y cuando la tendencia del mercado es a la baja, son éstas las personas que suelen sobrevivir.

No me malinterprete, no estoy proponiendo que usted se jacte, ni tampoco estoy diciendo que haya algún substituto para el buen desempeño. Lo que estoy ofreciendo son métodos específicos y concretos para que usted se auto promocione, de manera delicada y con integridad; le muestro cómo presentarse como una persona que la organización debe mantener. En estos tiempos, usted no se puede dar el lujo de no hacerlo. He aquí lo que debe hacer:

Envíe un e-mail a su jefe alabando el trabajo de un joven empleado en un reciente proyecto. Esto lo hará verse como un buen miembro de un equipo, y también como un jefe considerado, y al mismo tiempo hará que se fijen en el éxito de su grupo. Además, es bueno hacerlo para su subordinado.

Pida a su jefe feedback respecto de sus prioridades (en lugar de respecto de su desempeño).Haga una lista de sus proyectos y metas clave para los próximos seis meses y revísenla juntos. El mensaje que recibirá su jefe: Soy considerado y soy orientado hacia la acción.

Encuentre un momento para enseñar. Contar chismes con sus pares respecto de la crisis subprime no es una muestra de liderazgo. Pero tomar la iniciativa de reunir en una sala de conferencia a los empleados recién graduados y contratados por su división para explicarles exactamente qué significa la «crisis subprime» sí lo demuestra.

Llegue temprano. No trabaje jornadas más largas, pero sí llegue más temprano. Las personas en altos cargos suelen comenzar su día temprano, y se darán cuenta si usted está ahí. Recuerde, usted no sabe quién está tomando las decisiones acerca de los nombres que aparecerán en la lista tan temida