¿Sobrecalificado?

 

¿Cuantas veces has escuchado que no te escogieron para el cargo que tu creías eras el indicado?…y la razón es que estabas SOBRECALIFICADO.

Pleasant Work Chile te quiere orientar para estas situaciones y por eso a continuación te adjuntamos tres artículos muy interesantes aparecidos en el Diario El Mercurio y La Tercera.

Esperamos que te sean de utilidad para tu proyecto de búsqueda.

EL MERCURIO

Fenómeno creciente en Estados Unidos a raíz de la crisis económica:
¿Sobrecalificado? Sí, pero feliz de tener un empleo

  • Profesionales aceptan puestos de menor nivel y las empresas se abastecen de talentos desestimados.

MICHAEL LUO The New York Times

Un ex jefe de finanzas que ahora trabaja como contador, el otrora director de marketing que volvió a desempeñarse como analista o el ex gerente que es una vez más un «colaborador individual», son ejemplos concretos de profesionales que se desempeñan en «empleos de supervivencia» en Home Depot o Starbucks. La creciente cifra de empleados sobrecalificados es también un signo de la crisis económica estadounidense.

Es el caso de Don Carroll (31), un analista financiero con un master en administración que ahora dirige el departamento de reclamos de Cartwright International, una pequeña compañía familiar de mudanzas al sur de Kansas City.

Carroll había estado sin trabajo por seis meses, y el departamento necesitaba urgentemente una modernización. Resultó ser una unión perfecta.

El saber convencional advierte contra el reclutamiento de candidatos sobrecalificados como Carroll, quienes a menudo se encuentran incómodos en sus nuevos roles. (El aviso para su empleo había especificado «se prefiere una licenciatura, pero no es obligatoria»). Pero después de cuatro meses en su empleo, parece andar todo bien.

La situación se está repitiendo en todo el país a medida que las aspiraciones de muchos trabajadores han experimentado modificaciones en medio de la recesión, lo que ha permitido que algunas compañías cosechen frutos inesperados.

El fenómeno probablemente era inevitable en un mercado laboral en el que aquellos que buscan empleo superan en una proporción de cinco a uno el número de vacantes. Los empleadores aprovechan la oportunidad para abastecerse de talentos desestimados, a pesar de los riesgos obvios de que los nuevos contratados se sientan insatisfechos, y partan.

Cartwright International «está tratando de profesionalizar realmente la compañía», indicó Carroll, quien es el único proveedor de su familia de cuatro miembros, y había perdido su casa en un juicio hipotecario.

Es difícil calcular la cantidad exacta de trabajadores en cargos donde su experiencia o educación supera sus descripciones laborales, en parte porque el concepto es complicado de medir y en muchos casos puede ser bastante subjetivo.

Varios estudios han dejado la cifra en uno de cada cinco trabajadores, aunque algunos dudan de que la cantidad sea tan alta. No obstante, economistas y sociólogos concuerdan en que la frecuencia aumenta inevitablemente en las crisis.

Una queja que predomina entre aquellos que buscan empleo es lo a menudo que los rechazan para puestos de nivel más bajo que ellos quieren con desesperación y que creen podrían desempeñar hasta dormidos.

El sueldo de Carroll en Cartwright es un tercio menos de lo que solía ganar, pero señaló que hasta ahora había encontrado lo suficiente como para seguir comprometido, porque principalmente le habían dado libertad en el departamento.

Él y su esposa comprenden que varias de sus metas financieras podrían retroceder años debido a la crisis. Él pone atención a lo que sucede en el mercado laboral, pero no está buscando activamente otro empleo ahora.

Si bien está feliz, le preocupa lo que sucederá una vez que haya terminado lo más interesante de su trabajo, que es renovar el departamento. Y también se pregunta por cuánto tiempo tener simplemente un empleo será suficiente.

Se estima que uno de cada cinco trabajadores está sobrecalificado para su empleo, pese a que es un parámetro difícil de medir.


 

LA TERCERA

No me contratan porque tengo demasiados títulos

  • Se habla mucho de la importancia de una buena preparación para enfrentar el competitivo mundo de hoy. Sin embargo, la misma competencia y el desempleo han hecho difícil la tarea de encontrar trabajo. Cuando se tiene más diplomas o experiencia, ¿vale la pena optar a un cargo de menor envergadura? Todo apunta a que bien vale intentarlo.

María de los Angeles Avilés

«Lo siento, usted no cumple con el perfil del cargo. Está sobrecalificado». Tanto título en el currículum vitae, más que ofrecer una buena oportunidad cuando se busca trabajo, en ocasiones cierra puertas. Por algo la cesantía ilustrada, como se ha llamado a los profesionales o técnicos con varios cartones bajo el brazo que no pueden encontrar empleo, se ha transformado en un tema recurrente de conversación.

¿Que hay detrás de todo esto? Expertos laborales separan los casos, porque mientras existe un grupo de profesionales que se resiste a «rebajarse» y tomar un cargo de menor envergadura, por otro lado están las empresas que evitan contratarlos porque temen que el sobrecalificado se vaya en cuanto encuentre un cargo que le acomode. Por eso, a la hora de postularse a algún cargo debe tener cuidado de no adornar mucho su hoja de vida.

Existe también una tercera realidad, que tal vez es la que muchos quieren ocultar: cuando el postulante no sirve para el cargo y la frase «está sobrecalificado» es sólo una excusa caballerosa. Y debe ser más común de lo que se cree. Por algo, según datos del INE, un 6,1% de los profesionales está cesante. Bastante menos que el total de 9,4% de desempleo que arrojaron las cifras entre marzo y mayo.

El consultor en desarrollo organizacional Oscar Tromben, de Euroconsulting, dice que no hay que desesperarse cuando a pesar de los títulos no se encuentra trabajo. Sobre todo «en tiempos en que los cargos de ‘capitán’ ya no son tan habituales».

«Si usted tuvo la experiencia de ser el mandamás de una empresa, no debe irse a su casa y pensar que la única oportunidad de volver a emplearse es en un cargo similar. Abra la mente. Reoriéntese o emprenda un negocio propio. Nunca es tarde. Use la experiencia que ha acumulado en los años de trabajo», recomienda.

«Recuerde que cuando los inversionistas miran el financiamiento de una organización, desean saber tanto las habilidades del equipo de gerencia como la de los trabajadores», se indica en la sección laboral de la página web Enplenitud.com.

¿Un peligro?

Las empresas, por su parte, no deben temer al contratar a gente que está sobrecalificada. Según comenta Aldo Muñoz, director ejecutivo de Business Development International, éstas no constituyen un peligro.

Para sacar lo mejor de estos profesionales sobrecapacitados, dice, es importante saber administrar bien el recurso humano, «para que no se sientan mal en la compañía» y, por ende, no se vayan al poco tiempo. Esto es un deber, ya que es la empresa la que se «arriesgó» a contratar a una persona sobrecalificada.

El lado positivo

Ser sobrecalificado no es malo. Al contrario, postularse con más dotes para un cargo es una oportunidad tanto para la empresa como para el trabajador, explica Aldo Muñoz.
En el primer caso, le puede servir para hacer una muy buena gestión en el puesto otorgado y, a futuro, lograr un ascenso. Para estar más seguro, dice Muñoz, es bueno que negocie, o al menos averigüe, las posibilidades que tiene de ascender o desarrollarse profesionalmente en la empresa a futuro.
En el caso de las empresas, los jefes no deben atemorizarse ante la presencia de un subalterno con mucha especialización, señala Oscar Tromben. «Los ven como una amenaza; creen que les van a quitar el puesto», complementa. Eso no es correcto: «hay que aprovechar ese potencial. En Estados Unidos muchas empresas tuvieron problemas estratégicos por decisiones mal tomadas al tener gente sin experiencia en los cargos», dice.

Cuando la respuesta sólo es una excusa

Ojo. No se crea el cuento. Puede que la cada vez más frecuente respuesta sea sólo una excusa, comenta Aldo Muñoz, director ejecutivo de Business Development International. Porque la realidad es que la persona no sirve para el cargo. Entonces las empresas, «por no ser malos», prefieren responder: «Usted está sobrecalificado».

Hay que tener los pies en la tierra. «Porque muchos creen a priori -en cuanto salen de la universidad- que tienen más dotes que las que el puesto pide. No es raro escuchar: soy ingeniero comercial, con un master, debiera ser product manager», dice el experto.
Un poco de humildad no vendría nada de mal. Mejor sería, complementa Muñoz, que la persona analizara si realmente tiene o no las cualidades que se requieren para el cargo.
Además, la sobrecalificación dura poco. Sobre todo en los tiempos de hoy, donde el mundo avanza rápido. Entonces, será responsabilidad de cada uno estar actualizándose constantemente, de lo contrario, en cualquier momento su condición cambiará y se convertirá en un subcalificado.

Aprenda a «marquetearse» en forma correcta

Aunque son pocos los casos en que la sobrecalificación es un real freno para ser contratado, la sección laboral de la página web Enplenitud.com entrega una serie de consejos para que no le juegue una mala pasada.

1- Revise su currículum y cree una versión que mantenga la verdad, pero sin proyectarlo como el del «próximo CEO de la compañía».

2- Tanto en su carta de presentación como en las conversaciones que mantenga, haga referencia a sus habilidades y experiencias, antes que a los trabajos que desarrolló o los diplomas que logró. Hable de capacidades y habilidades, no de roles.

3- Si la posición es para cierto trabajo específico, incluya sólo lo relacionado con este trabajo (aquello que podría aplicar allí, tanto de sus estudios como de su experiencia laboral). Es decir, céntrese en el trabajo en sí mismo antes que en toda su experiencia profesional. El consultor en desarrollo organizacional Oscar Tromben, de Euroconsulting, insiste en este punto: «A las empresas no les interesa la historia de vida de las personas».

4- La edad también puede ser un freno. Intente sugerir cómo ésta podría ayudar en su trabajo (por ejemplo, haber atravesado diversos momentos de crisis económicas le puede dar mucha más capacidad para enfrentar estos duros tiempos, algo que no sabe hacer la mayoría de los jóvenes).

5- Trate de ser lo más flexible posible con su sueldo, por tres razones:

a. No es tiempo de descartar trabajos
b. Nada es definitivo, usted puede caer muy bien en la empresa y ser transferido a     una posición mejor, con mayor remuneración.
c. Usted puede irse cuando lo desee.

6- Utilice, y exhiba, el concepto de que las compañías deben ser provistas de personal calificado, sin importar el cargo que éstos ocupen, puesto que le agregan una mayor profundidad y experiencia a la organización.